Patrimonios de la Humanidad: lo que la Región Leonesa ha regalado al mundo

Salamanca, el Camino de Santiago, la Cuna del Parlamentarismo y Las Médulas, Patrimonios de la Humanidad.

Redacción ILEÓN

León, historia y naturaleza pura. Una Región Leonesa que ha dado muchas cosas a la humanidad, entre las que se encuentran las menciones a Patrimonio Natural, Material e Inmaterial de la Unesco. Repasamos algunas de estas cosas de las que sentirse orgulloso siendo leonés.

Pero tampoco sin olvidar que hay otras que merecen la pena ser proclamadas Patrimonio de la Humanidad y que, inexplicablemente, todavía no lo son.

Cuna del Parlamentarismo

Los Decreta de Alfonso IX de León de 1188 son consideradas por la Unesco el corpus documental con “la referencia al sistema parlamentario europeo más antigua que se conozca hasta el presente”. Estos documentos, considerados patrimonio de la 'Memoria del Mundo', fueron redactados en el marco de la celebración de una Curia Plena –las denominadas Cortes de León de 1188– en el reinado de Alfonso IX de León (1188-1230). “Reflejan un modelo de gobierno y de administración original en el marco de las instituciones españolas medievales, en las que la plebe participa por primera vez, tomando decisiones del más alto nivel, junto con el rey, la iglesia y la nobleza, a través de representantes elegidos de pueblos y ciudades”. En España León se reconoce como Cuna del Parlamentarismo.

Esto fue el culmen del Derecho Leonés en defensa de los derechos de los ciudadanos, que no llegó de pronto y de repente apareció, sino que fue el resultado de más de 150 años de evolución desde los Fueros de León de 1017. Éstos proclamados en otra Curia Regia de Alfonso V con los primeros atisbos de la actual Inviolabilidad del Domicilio, Libertad de Comercio, y derechos de las mujeres; además de la creación de un concejo ciudadano. Las Cortes de León, 171 años después, se adelantaron al Renacimiento: lo explicamos mucho más a fondo aquí.

Los Patrimonios de la Humanidad

Hay cuatro lugares que son los pata negra de las declaraciones de la Unesco, tres de ellos naturales y uno urbano. No son los únicos, pero sí los que más se destacan turísticamente hablando.

  • Las Médulas, en León: los restos de la mina aurífera romana más espectacular y conocida del mundo antiguo, que describió Plinio el Viejo al haber sido su administrador, y que muestra un paraje de espectacular belleza que es lo que queda de una gran montaña que los romanos derribaron lanzando agua a presión en un procedimiento minero denominado Ruina Montium. En ILEÓN tenemos una sección dedicada a Las Médulas con toda la información sobre ellas. El Comité de Patrimonio Mundial decidió inscribir en 1997 este bien al considerar estas minas de oro como un ejemplo sobresaliente de la innovadora tecnología romana, en la que todos los elementos del paisaje antiguo, tanto industrial como doméstico, han sobrevivido en un grado excepcional. Su escala, el número de vestigios y el grado de conservación del conjunto lo convierten en un ejemplo excepcional de la minería antigua. Puedes conocer más sobre ellas aquí.
  • La ciudad vieja de Salamanca: inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial en 1988 por constituir uno de los focos esenciales del arte de los Churriguera, cuya influencia en el siglo XVIII se ejerció desde la Península Ibérica a América Latina. La Plaza Mayor de Salamanca es una realización artística única del arte barroco y su Universidad, una de las mejores de Europa, constituye un conjunto de una excepcional coherencia en el corazón de la ciudad histórica. Al ser reconocida como la ciudad renacentista por excelencia en España, Salamanca adquiere una singularidad tanto por su estética arquitectónica y urbana que perdura hasta nuestros días, como por la importancia especial que el pensamiento humanista y la búsqueda de conocimiento, característicos de ese período, otorgaron a la ciudad. De esta manera, Salamanca, con sus palacios, conventos, casonas y plazas, así como con figuras destacadas como fray Luis de León o Francisco de Vitoria, resalta una época de gran impulso para la ciudad. Puedes conocer más sobre ella aquí.
  • Los hayedos Cuesta Fría y Canal de Asotín, en Picos de Europa: los bosques primigenios de hayas que se encuentran en los Cárpatos y otras regiones de Europa, incluyendo los situados en Cuesta Fría y Canal de Asotín en los Picos de Europa, León, fueron añadidos a la prestigiosa lista de Patrimonio Mundial de la Unesco en 2017. Este reconocimiento no solo abarca los hayedos leoneses, sino que se extiende a otros en diferentes regiones de España, como Guadalajara, Madrid y Navarra, así como a aquellos ubicados en otros países como Albania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Italia, Rumanía y Ucrania. La inclusión de estos bosques de hayas en la lista de patrimonio de la UNESCO se justifica por ser un testimonio vivo de los procesos ecológicos que han tenido lugar en Europa en los últimos cientos de miles de años, según los argumentos presentados por la entidad internacional. Aunque los hayedos de Picos de Europa se llevan el reconocimiento, no podemos dejar de mostrar otros bosques fantásticos de la Región Leonesa que en ILEÓN incluimos en este reportaje: 'Hayedos, faedos y otros bosques mágicos del viejo Reino de León'.
  • El Camino de Santiago por León y el Bierzo: en julio de 2015 se completó el Bien declarado Patrimonio Mundial 'Camino de Santiago de Compostela', que hasta entonces solo incluía el Camino Francés (ya declarado en 1993), con las cuatro rutas de los Caminos del Norte (Camino Costero, Camino Primitivo, Camino Lebaniego y Camino Interior Vasco-Riojano). Esta extensión –pese a no estar incluida la Ruta de la Plata por Zamora y Salamanca, que también es otra opción para llegar a honrar al apóstol– respondía a la necesidad de explicar el origen del fenómeno jacobeo, ya que esas cuatro rutas“ constituyen las raíces de la peregrinación jacobea, estando directamente ligadas al hallazgo de la tumba del apóstol y a su promoción por parte del reino de Asturias en el siglo IX y luego por los Reyes Leoneses entre el X y el XIII”, con la vía principal del Camino Francés a partir del siglo XI que transcurre por la provincia de León con Sahagún, León capital, Astorga, la Cruz de Fierro de Foncebadón, Villafranca del Bierzo, Ponferrada y Santo Tomás de las Ollas como varios de sus hitos principales. En ILEÓN publicamos este último año una Guía del Camino de Santiago que merece la pena leer en sus cuarenta entregas.

Nueve Reservas de la Biosfera

No son Patrimonio de la Humanidad como tal, pero también son importantes. Las Reservas de Biosfera son “zonas de ecosistemas terrestres, costeros-marinos, o una combinación de los mismos, reconocidas como tales en un plano internacional en el marco del Programa MAB de la Unesco”. Pues en España hay 53 y nueve de ellas, el 17% están en la Región Leonesa; la mayoría, 7 (el 13%) en la provincia de León, y Zamora y Salamanca se reparten otras dos (por contraposición Castilla sólo tiene una). La lista es esta:

  • Picos de Europa: el primer parque nacional de España en 1918 no podía dejar de ser Reserva de la Biosfera. Trescientos millones de años han sido necesarios para que los Picos de Europa presenten su actual e impresionante topografía; distintos plegamientos y glaciaciones han conformado su tortuoso paisaje, de altivas montañas presididas por impresionantes agujas y afiladas aristas, de profundas y retorcidas gargantas surcadas por aguas cristalinas, que dan paso a frondosos valles cubiertos de bosques y praderas. Conócelo aquí.
  • Los Argüellos: este territorio en los municipios leoneses de Cármenes, Valdelugueros y Vegacervera cuenta con espectaculares valores geológicos y geomorfológicos así como una gran biodiversidad. La población, históricamente, ha sabido aprovechar sabiamente los recursos, contribuyendo a mantener, conservar y crear paisajes únicos de gran valor natural y ecológico. Domina el modelado kárstico, con numerosas cuevas (como Valporquero, Llamazares o Barredo), las gargantas formadas por los ríos Torío (Hoces de Vegacervera) y Curueño (Hoces de Valdeteja) y los valles de Sancenas, Valporquero y del Marqués. Además de muestras patentes del glaciariam cuaternario en los puertos de Vegarada y Piedrafita, y un lugar perfecto para aprender geología. Conócelos aquí.
  • Alto Bernesga: Situada en la montaña central leonesa, en la provincia de León, está delimitada al norte por un terreno rocoso con pendientes pronunciadas y cumbres que alcanzan altitudes de 1.100 a 2.189 metros. El río Bernesga fluye como el principal cauce fluvial de la zona. Los valles de los afluentes del río Bernesga albergan bosques de hayas, abedules y robledales y se pueden encontrar especies endémicas como el enebro español, junto con paisajes que llevan la marca de la intervención humana, como los pastos de alta montaña conocidos como brañas. Además es hogar de especies emblemáticas como el rebeco y el águila real. Sus bosques sirven como hábitat para el lobo, el oso y el urogallo. Los arroyos y ríos, a su vez, acogen a la nutria y al desmán de los Pirineos. En los matorrales y monte bajo, la liebre del piornal encuentra refugio. Conócela aquí.
  • Valles de Omaña y Luna: con una extensión ligeramente superior a las 81,000 hectáreas, abarca un total de 86 localidades distribuidas a lo largo de su territorio. Estas localidades forman parte de los seis municipios que constituyen la Reserva: Los Barrios de Luna (9 localidades), Murias de Paredes (15), Riello (37), Sena de Luna (8), Soto y Amío (12) y Valdesamario (5). La denominación de la Reserva proviene de las cuencas de los ríos Luna y Omaña, las cuales están configuradas por una sucesión de pequeños y fértiles valles ubicados en las estribaciones montañosas que conectan la Cordillera Cantábrica con los Montes de León. Conócelos aquí.
  • Babia: sí, Babia existe y está en León. Pero a su vez es una zona de verde de cuento. al noroeste de la provincia de León, esta región está delimitada al norte por una cadena montañosa, donde se destacan picos que superan los 2,000 metros de altitud, como Peña Ubiña, Alto Rosapero y Picos Blancos. En contraste, el límite meridional está marcado por una cordillera, siendo el pico La Cañada el punto más elevado con sus 2,154 metros de altura. La topografía de la comarca se caracteriza por estos dos límites montañosos y una zona llana ubicada entre ambos, con una altitud que oscila entre 1,100 y 1,300 metros sobre el nivel del mar. En esta área se encuentran los valles de los ríos Río Sil y Luna, concentrándose en ellos la mayoría de los núcleos de población de la comarca. Conócela aquí.
  • Valle de Laciana: en el noroeste de la provincia de León. Con una extensión de 217 km², esta área natural posee una notable riqueza ecológica que le valió la designación como reserva de la biosfera por parte del comité MaB de la Unesco en 2003. La importancia natural y ornitológica de la reserva la llevó a ser declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), debido a las significativas poblaciones de oso pardo y urogallo presentes en el valle. Enmarcado por cumbres que superan los 2,000 metros, siendo El Cornón, con 2,194 metros, el pico más alto de la comarca. El río Sil ha modelado el paisaje, generando marcados desniveles entre el fondo del valle y las cimas de las montañas, y capturando antiguos cursos de agua, como el del río Luna. Conócela aquí.
  • Ancares Leoneses: abarca los valles de la Sierra de Ancares, situados en la comarca del Bierzo, creada en 2006 para proteger un área de 56.786 hectáreas, incluye los municipios de Candín, Vega de Espinareda, Villafranca del Bierzo y Peranzanes. En el noroeste de la provincia de León, delimita un espacio que alberga una riqueza significativa de recursos naturales, culturales, industriales e inmateriales. Estos reconocen el legado histórico, social y ambiental de la región, subrayando especialmente la dedicación de sus habitantes a la conservación de sus recursos turísticos. Conócela aquí.
  • De la Meseta Ibérica (Zamora y Portugal): con sus 11.326 kilómetros cuadrados que abarcan la raya fronteriza entre las provincias de Zamora y Salamanca y el espacio nordeste transmontano de Portugal, constituye la más grande de este carácter en toda Europa. Un total de 87 municipios, de los que casi la mitad corresponden a Zamora, integran este espacio sostenible, declarado por la Unesco en 2015. Conócela aquí.
  • Sierra de Béjar y Francia (Salamanca): declarada en octubre de 2006. Comprende una extensión de 199.140,48 hectáreas y alberga 85 municipios y es especialmente singular, hidrológicamente hablando, por encontrarse a caballo entre dos de las cuencas más importantes de la península, la del Tajo y la del Duero. El área es una comarca eminentemente montañosa que se conformó principalmente durante las orogenias hercínica y alpina donde ha actuado la fuerte erosión remontante de este río y sus afluentes. Conócela aquí.

Patrimonio Agrícola Mundial de las Montañas de León

El Sistema Agrosilvopastoril de las Montañas de León, conocido como SIPAM Montañas de León, fue reconocido como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en noviembre de 2022. Este reconocimiento destaca la importancia de estos agroecosistemas, que han perdurado a lo largo de los siglos, desempeñando un papel crucial en la seguridad alimentaria y el sustento de las comunidades locales. Ubicado en un espacio alejado de la globalización urbanística y la presión demográfica, abarca más de 10,000 kilómetros cuadrados, siendo el tercero más grande del mundo.

Las características distintivas del llamado Sipam Montañas de León incluyen la diversidad de usos del suelo, con bosques, pastos y zonas de cultivo coexistiendo en un mismo territorio. Estos sistemas agrícolas tradicionales han sido la principal fuente de alimentos e ingresos para aproximadamente dos millones de personas desde la época romana. La agro-biodiversidad resultante se basa en conocimientos locales y tradicionales, contribuyendo a un equilibrio entre objetivos ambientales y socioeconómicos.

Geográficamente, se encuentra en la vertiente sur de la parte occidental de la Cordillera Cantábrica, abarcando una orografía que oscila entre los 500 metros sobre el nivel del mar y los 2.600 metros sobre el nivel del mar. Esta zona se sitúa en la convergencia de las áreas climáticas mediterránea y atlántica, reflejándose en su vegetación y cultivos. La realidad agrosilvopastoril, sus paisajes y la cultura de la población, considerada singular, se ven moldeados por esta combinación única de factores geográficos y climáticos.

Otros Patrimonios para la Humanidad

Dentro de la Memoria del Mundo está la obra de un leonés: Fray Bernardino de Sahagún. Sus escritos también forman parte del patrimonio documental de la humanidad, siendo reconocida por su significativa contribución como una fuente histórica destacada del México antiguo. Fray Bernardino de Sahagún, un pionero de la antropología moderna, demostró una devoción, reticencia e inteligencia singulares. Su legado incluye el Códice Matritense, un manuscrito que contiene valiosas investigaciones etnográficas realizadas en la Nueva España durante la mitad del siglo XVI, así como el Códice Florentino, un manuscrito dividido en dos columnas con textos en náhuatl y español. En 2015, su obra fue inscrita por la Unesco, un reconocimiento que se llevó a cabo tras la solicitud de inclusión presentada por México, Italia y España. Este reconocimiento destaca la importancia y relevancia duradera de la obra de Sahagún en la comprensión de la historia y la cultura del México antiguo.

También El Liber Sancti Jacobi de Salamanca, resguardado en la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca, data del siglo XIV, un período en el cual la ruta compostelana experimentaba un declive. Se presume que su creación fue impulsada por la Catedral de Santiago con el propósito de reafirmar el culto y la peregrinación a Compostela. Los estudiosos sostienen la teoría de que este manuscrito fue copiado directamente del Códice Calixtino en la Catedral, aproximadamente durante el arzobispado de Berenguer de Landoria (1317-1330). Este ejemplar posee un valor excepcional debido a sus iluminaciones, que, en conjunto con las del Códice Calixtino, reflejan la tradición iconográfica jacobea. Destaca por presentar innovaciones en la iconografía que difieren de las del original de Compostela. Su singularidad radica en ser un testimonio visual y textual que contribuye a comprender la evolución y adaptación de la iconografía asociada a la peregrinación a Santiago de Compostela en un período histórico específico.

Tres beatos leoneses están también en la colección de Memoria del Mundo;: el de Tábara, el de Sahagún y el de Fernando I y Doña Sancha. Los “Beatos” o “Códices Beatos” son obras de carácter religioso, ilustradas con dibujos didácticos que trataban de ayudar a la comprensión de los textos sagrados. Fueron compuestos por el monje Beato de Liébana en el antiguo reino de los Astures durante la segunda mitad del siglo VIII y por sus sucesores ya en el Reino de León.

La relevancia de estos manuscritos está en su origen y en la transmisión de un mismo patrón de la cultura escrita ibérica e hispana altomedieval. Ninguno de los códices es igual a otro, aunque todos son copias y versiones realizadas en los antiguos scriptoria de Portugal y España a partir de un modelo originario de los Comentarios al Libro del Apocalipsis, atribuido al monje Beato de Liébana. Por su alto valor histórico, relevancia y significación para la Historia de la Humanidad, la Unesco incluyó en el Registro de la Memoria el Mundo los siguientes ejemplares leoneses:

  • Beato de Tábara (Zamora): redactado en Latín por el escriba 'Monnius' [f. 166: “Monniu presbiter scripsit”] y copiado en escritura visigótica redonda. Este manuscrito contiene tablas genealógicas y glosas marginales en escritura árabe, lo que sugiere que fue empleado en un contexto “mozárabe” por cristianos probablemente de origen andalusí. Aunque el códice está iluminado, solo se conservan nueve miniaturas, ya que el resto han sido eliminadas. Según el profesor John Williams, el Monasterio de Tábara fue el epicentro desde el cual se originó un movimiento de copia y circulación de amplia extensión geográfica entre los siglos X y XI. La autoría de la mayoría de las ilustraciones se atribuye al monje Magius, cuya fecha de fallecimiento es conocida, 30 de octubre de 968. Míralo aquí.
  • Beato de Sahagún: son fragmentos no consecutivos de un manuscrito que presumiblemente perteneció al Monasterio benedictino de San Benito de Sahagún. Ambos bifolios fueron identificados entre los archivos documentales históricos del Archivo de la Rela Chancillería de Valladolid, donde cumplían la función de guardas para dos cuadernillos vinculados al litigio que el Monasterio de Sahagún sostuvo con los señores de Villagarcía de Campos (León). Este pleito se llevó a cabo ante la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid desde la primera mitad del siglo XVI hasta principios del siglo XVII. Cada bifolio actuaba como protector para un cuadernillo, uno contenía los apeos de Villagarcía de Campos, datado en 1515, y el otro un apeo del año 1451. Los soportes librarios originales fueron recortados para ajustarlos al tamaño de los documentos que debían resguardar. Míralos aquí.
  • Beato de Fernando y Doña Sancha: este manuscrito iluminado (ilustrado) data de mediados del siglo XI. Recibe su nombre en honor al donante, Fernando I de León, aunque también se le conoce como el Beato de Facundo debido al nombre del copista, o el Beato de San Isidoro de León por haber estado originalmente en la Basílica de San Isidoro de León. Contiene el Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana y está encuadernado en piel, constando de 312 folios en pergamino (624 páginas a 2 columnas) con 35 líneas de escritura visigótica. Además, se destaca por estar ilustrado con 98 miniaturas que siguen la tradición de los beatos anteriores, presentando un esquema estereotipado de simbolismo con trazos firmes y precisos. Lo que lo distingue principalmente es su rica gama de colores brillantes, destacando por su excelente estado de conservación y la elegancia de sus formas. En estas ilustraciones, las figuras estilizadas pierden su rigidez, introduciendo movimientos que dinamizan la imagen. Este Beato pertenece al denominado tercer estilo de los Beatos, de influencia románica y con notables influencias internacionales. Míralo aquí.

También estaría otra de las tradiciones ganaderas más importantes de la península ibérica: la Trashumancia. Esta fórmula ganadera de pastoreo tradicional que mueve los animales según las estaciones, ya es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según comunicó hace pocas semanas la Unesco, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Las cañadas reales leonesas por la Ruta de la Plata son parte importantísima de esta tradición, que controló la Mesta en la Edad Media y Moderna.

Otro Patrimonio Inmaterial sería el toque de campana, que en León se protege especialmente con la Escuela de Campaneros de Villavante y que a lo largo de los siglos como medio de expresión y comunicación en España, cumpliendo una serie de funciones sociales, desde el intercambio de información hasta la coordinación, la protección y la cohesión. Los mensajes codificados que se transmiten a través de los distintos tañidos son reconocidos por las distintas comunidades y contribuyen a estructurar la vida local.

Y ya puestos también podríamos incluir todos aquellos Patrimonios de la Humanidad de Galicia, Asturias, Castilla, Extremadura y la región de Toledo (lo que hoy es Castilla-La Mancha) que fueron creados en tiempos de la preponderancia del Reino de León. Son muchos, y posiblemente nos hayamos dejado alguno; pero esto certifica la importancia de lo leonés en la Historia de España... de Europa... y del planeta entero. Legado de la Humanidad pocas veces reconocido.

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