Reflexiones abiertas después de recorrer El Bierzo

'Cuando la naturaleza habla, escúchala'

"Amo esta tierra que me ha dado cobijo tantas veces. Aquí es donde de nuevo volví a reconectar con lo auténtico, con lo ancestral, aquí recupere la alegría perdida, aquí he conocido a grandes personas que son ya hermanas. Nunca he visto una tierra tan fértil y hermosa, tan profunda. Un mundo rural lleno de tradiciones únicas conectadas a la naturaleza"

Pantano de Bárcena. Foto: Dani Ossorio
Javier M. Seisdedos | 26/05/2017 - 15:39h.

A finales de marzo, escuche con intensidad la llamada de nuevo de esta tierra legendaria y regrese para estar con mis hermanos bercianos. En aquel momento fue algo inconsciente que se transformo en una de las experiencias más intensas vividas en 'El Vergel de Europa'.

Han sido días frenéticos, días difíciles de digerir e integrar, la velocidad y la intensidad de los acontecimientos necesitan reposo y serenidad, muchos fragmentos de realidad que se mezclan generando asombro e impotencia ante los hechos acaecidos en la comarca más fértil de España.

Nunca antes en la historia contemporánea del Bierzo se recuerda algo parecido. Una sucesión continuada de fenómenos metereológicos concentrados  adversos; fuego, aire y agua en diferentes formas extremas arremetiendo sobre la tierra. Los cuatro elementos unidos surgiendo del caos para dejar al hombre solo y desnudo ante su fragilidad.

Todo comenzó con el incendio en la Tebaida, provocado por seres humanos que de forma consciente y premeditada hicieron gala de la mayor de las inconsciencias. Sirvió como preámbulo para todo lo que estaba por venir.

Cambios de temperatura bruscos; aire y agua unidos cayendo del cielo sobre el trabajo que el hombre ha desarrollado en la tierra madre. Heladas aterradoras con descensos térmicos incomprensibles, agua congelada que destroza los frutos germinados. El granizo se precipitó en forma de glóbulos de hielo sin piedad destrozando la única zona donde la vida seguía palpitando. Plaga de la avispilla asiática en los castaños. Parecía que todo estaba planificado de forma magistral por un diseño certero e invisible. La comarca  de los 7 sellos quedo tocada y herida.

Para finalizar esta sucesión de acontecimientos, un rayo arrojo toda su fuerza destructiva sobre los cipreses centenarios. El fuego transformo en cenizas a estos monumentos de la  naturaleza dejando imágenes que serán muy difíciles de olvidar.

 

Presentación de firmas contra los incendios en el Bierzo. Foto M. Gómez
Presentación de firmas contra los incendios en el Bierzo. Foto M. Gómez

 

"El Ciprés simboliza la unión entre el Cielo y la Tierra. Tanto su tronco como sus raíces se alzan y descienden profundamente hacia el centro de la Tierra -antiguamente el inframundo-, así como hacia la morada de los dioses -actualmente el reino de las ideas psíquicas, árbol sagrado entre numerosos pueblos; gracias a su longevidad y a su verdor persistentes, se llama el árbol de la vida"

¿Pudiera ser posible que la naturaleza estuviera dándonos algún mensaje claro y conciso para que nos parásemos  con serenidad y aplomo  y entendiésemos el lenguaje y los códigos que trata de mostrarnos a pesar del desastre, el dolor y el desconcierto?

Nuestros padres  ancestrales nunca perdieron el origen con la madre Naturaleza, durante miles de años esta unión sirvió para mantener la vida en el planeta de forma sostenible.

En 1969 James Lovelok nos vuelve a recordar esta conexión en formato científico.

La hipótesis Gaia es un modelo interpretativo sobre la biosfera que afirma que la vida fomenta y mantiene unas condiciones adecuadas para sí misma, afectando al entorno. Según la hipótesis Gaia, la atmósfera y la parte superficial del planeta Tierra se comportan como un todo coherente donde la vida, su componente característico, se encarga de autorregular  sus condiciones esenciales tales como la temperatura, composición química y salinidad en el caso de los océanos. Gaia se comportaría como un sistema auto-regulado.

Hasta hace muy poco, las estaciones se sucedían de forma armónica el hombre cultivaba la tierra con amor y la naturaleza era generosa con él.

Cuando el ser humano en su soberbia tomó la decisión de apoderarse y esquilmar las riquezas naturales del planeta, ocurrieron dos cosas:

  • Una revolución industrial basada en la explotación de recursos naturales sin medida, que en poco tiempo hizo posible un desarrollo económico- social desconocido y desigual, que  ha dejado grandes cicatrices en la tierra y entre territorios.
  • La desconexión con la naturaleza y sus procesos ha dejado por el camino saberes ancestrales que pasaron de padres a hijos durante generaciones y que fueron determinantes para la pervivencia  de nuestro planeta Azul.  En este presente un cambio climático galopante avanza en todo el planeta, este año en nuestra provincia lo hemos vivido en carne propia y El Bierzo ha sido donde ha recaído con una virulencia especial. Las consecuencias de una contaminación ambiental sostenida en el tiempo durante decenios tienen  consecuencias evidentes en nuestros días.

El día 30 de marzo en el  salón de actos de la biblioteca pública de Ponferrada abarrotado de buena gente que acudió a una llamada colectiva. 'POR UN FUTURO SOSTENIBLE PARA EL BIERZO' 26 firmantes entre diferentes colectivos sociales y ecologistas, empresas, pequeños ayuntamientos y estamentos firmaron un manifiesto, del cual rescatamos algunas reflexiones.

"La riqueza de nuestras tierras, la biodiversidad natural y el patrimonio cultural nos permiten tener un Futuro Sostenible y de calidad en el Bierzo.

¿Qué sentido tiene destruir la riqueza natural, con el corto plazo del eucalipto, la minería a cielo abierto, la amenaza a nuestra salud por tierra y aíre contaminados, que generan pobreza, cierran negocios y pueblos forzando a emigrar a los jóvenes?

Es posible y necesario iniciar una reflexión pública, que llegue a toda la ciudadanía del Bierzo, para concretar los detalles de un futuro sostenible, de riqueza paisajística, basada en la biodiversidad de nuestro entorno, de desarrollo local, de economía social, de turismo rural, agricultura ecológica y de calidad. Un bien común cuyos elementos conformen una marca de calidad Bierzo que nos identifique y atraiga innovación creando empleo sostenible y de calidad.

Los vecinos  del Bierzo, empresas, asociaciones y organizaciones sociales, juntas vecinales, instituciones y partidos políticos debemos colaborar para enriquecer , contribuir, e impulsar un proceso de información, debate y acuerdo que facilite un consenso para:

 

  • Abordar una reordenación del territorio que incluya los cambios normativos o leyes necesarias para hacerlo efectivo.
  • Movilizar los recursos, personas e instituciones, necesarios para poner en marcha este proceso.
  • Acercar el marco democrático de decisión a la ciudadanía de El Bierzo para que seamos quienes tomemos las decisiones sobre nuestro futuro"

Castaños en el Bierzo. Foto: Dani Ossorio
Castaños en el Bierzo. Foto: Dani Ossorio

 

Recordemos  que unos días después de la celebración de este  acto, todo comenzó a removerse. Toda acción tiene como consecuencia una reacción. Toda invocación tiene como resultado una manifestación.

La Naturaleza con todo su poder actuó. Primero fue el fuego, después el aire y el agua, la tierra del Bierzo quedo muda y callada, el gran silencio se hizo eco y retumbo en las entrañas de todos los seres vivos de la olla del Bierzo.

Ahora solo queda escuchar ese silencio que nos habla, primero dentro de cada uno y después en concejo abierto mirándose a los ojos, uniendo las manos muy fuerte, creando un movimiento imparable de unidad total, volviendo la mirada hacia el cielo y después sobre la tierra en señal de gratitud y humildad, reconociendo que en algún lugar del camino perdimos la conexión con las fuerzas vivas de la "Madre Naturaleza", los ciclos se rompieron consecuencia de la inconsciencia, el egoísmo y la codicia humana.

Estamos inmersos sin saberlo aún, en la última llamada, en la transición entre un viejo mundo que se muere y otro nuevo que quiere nacer y crecer en armonía con todo lo que tiene vida.

Ante nuestros ojos tenemos la gran oportunidad de hacer del Bierzo un ejemplo de interrelación entre todos los reinos de la naturaleza, trabajando en una fusión perfecta con el medio.

De un modelo energético viejo y caduco que ha contaminado la vida puede nacer otro sostenible y ecológico que recupere la esencia del origen.

Vivimos como humanidad una gran paradoja .Somos la primera generación y la última en poder enmendar nuestros errores y recuperar el equilibrio perdido.

Queda poco tiempo, los expertos alertan que en menos de una década puede que lleguemos a un punto de no retorno.

El Bierzo se encuentra en este preciso instante sumido ante la decisión más importante de su historia. Estamos hablando de soñar en este presente su futuro. Y esto significa que tienen que orientar la brújula hacia otra dirección donde la unidad "ser humano y naturaleza "se  pueda restablecer de nuevo como base de pervivencia.

Muchos leoneses amamos el Bierzo, y respetamos su singularidad, pero echamos en falta también, una cohesión  mayor entre pueblos. El Bierzo necesita mirar al resto de la provincia de León y buscar sinergias. Siempre he pensando que entre buena gente  cazurra y  berciana unida  se pueden hacer grandes cosas y en este sentido queda mucho por crear. El berciano debe dejar de mirar solo a su terruño y fijar  la vista más allá, buscando nuevos horizontes que no están demasiado lejos, a poca distancia, cruzando el manzanal se pueden encontrar. Algunos ya lo están haciendo desde hace tiempo.

Solos, no tenemos presente ni futuro, juntos  seremos capaces de navegar mejor en las aguas de estos nuevos tiempos inciertos.

Creo firmemente en la capacidad creadora del pueblo berciano, confío que de esta experiencia se va a aprender mucho y en positivo, aprovechemos pues  este tiempo para reflexionar y crear las líneas maestras para  dar el gran salto que sirva de ejemplo para otros.

A veces la naturaleza  para valorar aún más lo que tenemos, nos arrebata lo que más queremos. El poder lo tiene ella y es la que manda, cuida y protege la interrelación entre todos los seres vivos de la Tierra y sus agentes guardianes de esta ley son los cuatro elementos. Nosotros como nuestros antepasados podemos volver a unirnos a los procesos vitales del planeta y recuperar la cordura y el equilibrio perdido.

Como espectador he sido testigo en estos días de mucha dualidad, desde fuera he observado el comportamiento de las personas. He hablado con agricultores, alcaldes, activistas sociales y medioambientales, emprendedores, empresarios y ciudadanos. He escuchado atentamente sus pensamientos que han puesto en alto con total honestidad, me han conmovido algunos testimonios, he visto con mis propios ojos la destrucción y el desamparo. Me hubiera gustado seguir trabajando por más tiempo pero no ha sido posible, el proyecto de hacer un gran reportaje audiovisual para dar a conocer todo el potencial de esta maravillosa tierra a pesar del desastre tendrá que quedar postergado para otro tiempo, por falta de la financiación necesaria.

Espero volver al Bierzo para dar a conocer de forma profunda y honesta todas las maravillas que este pequeño país encantado posee. Hasta entonces recordando las sabias palabras de mi amigo Pablo Linares: "renazcamos de nuestras cenizas".

En Toreno, y León, mayo 2017.

Javier M. Seisdedos. Editor Creamos Presente

*Os dejamos como punto de reflexión interesante el informe de la Plataforma por la defensa de la Cordillera Cantábrica que ha realizado, que apoyamos y nos adherimos desde Creamos Presente, con el título:

¿POR QUÉ ARDEN, AÑO TRAS AÑO, LOS MONTES DEL NOROESTE DE ESPAÑA?

Y os recomendamos la lectura del libro Richard Louv 'Volver a la naturaleza', de Editorial Integral.

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