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AGRICULTURA

Ocho municipios de la Ribera del Órbigo reordenan 4.000 hectáreas de cultivo para modernizar el regadío

A cada propietario le corresponderán 2,15 fincas dentro de los términos municipales de Villares de Órbigo, Villarejo de Órbigo, San Cristóbal de La Polantera, Santa María de La Isla, Soto de La Vega, Benavides de Órbigo, Santa Marina del Rey y Hospital de Órbigo.

Villares
Villares. / Astorgaredaccion.com
astorgaredaccion.com | 22/06/2020 - 20:44h.

La concentración parcelaria ligada a la modernización de los regadíos de las comunidades de regantes del Canal Alto de Villares y la Presa de La Tierra ha superado la evaluación de impacto ambiental, tal y como publica este lunes el Boletín Oficial de Castilla y León y recoge el medio Astorgaredaccion.com.

De esta manera recibe luz verde el nuevo aparcelamiento de casi 4.000 hectáreas en ocho municipios de la Ribera del Órbigo sobre la concentración realizada hace décadas, con el objetivo de conseguir la reordenación de la propiedad y de las estructuras en las explotaciones, para adecuarlas al proceso de mejora del regadío.

Serán 3.902 hectáreas las que se reconcentren, con una superficie media de 0,40 hectáreas en las 9.605 parcelas en que quedará dividido el nuevo aparcelamiento, de las que a cada propietario le corresponderán 2,15 fincas de cultivo dentro de los términos municipales de Villares de Órbigo, Villarejo de Órbigo, San Cristóbal de La Polantera, Santa María de La Isla, Soto de La Vega, Benavides de Órbigo, Santa Marina del Rey y Hospital de Órbigo.

La Consejería de Agricultura ha tenido en cuenta para valorar de manera positiva el impacto ambiental que la reorganización parcelaria es una actuación posterior a la modernización de los regadíos. Ello supone que, de forma indirecta, el proyecto de concentración parcelaria contribuye a un uso más eficiente y racional del agua, con lo cual tiene un efecto claramente positivo sobre el medio ambiente, al tratarse de un recurso natural escaso cuyas reservas van destinadas, en su mayor parte, a la agricultura. Por otra parte, según el Bocuyl, la incidencia de las nuevas prácticas o formas de cultivo no tendrán efectos ambientales negativos al tratarse de prácticas habituales que se vienen efectuando desde hace años, pues no conllevará un cambio en el tipo de cultivos, continuándose con las rotaciones similares a las que existen en la actualidad.

El informe medioambiental tampoco ha detectado incidencias sobre los valores naturales, un aspecto importante ya que las zonas del Canal Alto de Villares y la Presa de la Tierra limitan con el espacio protegido de la Red Natura 2000, en concreto, en la Zona de Especial Conservación (ZEC) 'Riberas del Órbigo y afluentes'. "Esta coincidencia se produce en el extremo noreste del área a concentrar y, prácticamente en su totalidad, se corresponde con una zona excluida de la concentración parcelaria", se especifica en el informe.

Con respecto a los ecosistemas acuáticos, consideran los evaluadores que no se producirán afecciones relevantes en los ríos Órbigo y Tuerto, así como los arroyos de La Huerga, del Redecillo o Valdecabras, de Barbadiel, Corgullón, de Vallín de Lobos o Valdelagua, del Valle de Rozas o del Grillo, "siempre y cuando se cumplan las medidas preventivas y correctoras recogidas en el informe de impacto ambiental", puntualizan en el documento.

La reorganización de la propiedad lleva pareja las obras de infraestructura rural de caminos y desagües que básicamente supondrán una mejora de los ya existentes. Las obras las ejecturá la Consejería de Agricultura.

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